¿Saefty place?

¿Te has puesto a pensar qué tan seguro es el lugar en donde vives? Imagina que no sólo deberías pensar eso, y que hoy te invitamos a repensar en qué tan seguro es el lugar donde compartes tus cosas.

El día de hoy quiero compartirte algunos temas de seguridad que tienen que ver con la seguridad y privacidad de las redes sociales ya que es de suma importancia estar conscientes de los datos que compartimos y con quién los compartimos.

Te voy a contar una historia pequeña sobre un experimento que realicé junto a un amigo, que bien rayó en la ilegalidad en cierto sentido, pero que se realizó con fines meramente académicos, para demostrar qué tanto confiamos en la gente que agregamos a nuestros canales de Social Media.

Junto a mi colega, abrimos una cuenta de Facebook, donde utilizamos una fotografía de una chica bastante atractiva, y dos fotos más de ella en el feed de noticias, además colocamos como foto de portada una imagen del Estadio Akron, muy bajada de Google. El experimento comenzó entrando a los perfiles de nuestros mismos amigos de Facebook, y les enviamos solicitud de amistad. A medida de que la chica iba haciendo amigos, agregábamos a amigos de amigos, a diestra y siniestra, uno tras otro que para las primeras horas de vida de ese perfil falso, la chica ya tenía más de 800 amigos.

El detalle no fue la cantidad de amigos que tenía la chica, sino la confianza que comenzó a generar entre su público. El fenómeno que llamó sumamente mi atención fue que chicos de entre 13 y 15 años empezaron a acosar vía mensaje privado a la chica, algunos de ellos le enviaban fotografías subidas de tono y hasta intentaban tener conversaciones muy, pero muy provocativas.

Llamó mi atención en el sentido del porqué estos públicos están tan inmersos en estos temas y tendíamos que tratar un tema de seguridad y control parental, lo que me lleva a la reflexión de que los papás con tal de que los niños estén “felices” y puedan dejarlos realizar sus actividades, les dejan sus teléfonos y les crean cuentas de redes sociales, cuando aún no son tan maduros como para manejarlas.

Pasando a otras ideas, me gustaría compartirte algún tip básico de seguridad para saber con quién compartes tus contenidos y es que Facebook, te permite que estos sean visualizados por quién tú gustes, por ejemplo:

  • Público. El contenido puede ser visto por todo aquel que tenga acceso a internet.
  • Amigos. Sólo puede ver el contenido quien tú haz autorizado para ser tu amigo.
  • Amigos, excepto.  Este tipo de contenido incluye a tus amigos, pero puedes descartar a ciertas personas que no quieres que vean este mensaje.
  • Sólo yo. Sólo tú lo podrás ver, nadie más.
  • Amigos específicos. Sólo podrás compartir contenido con ciertos amigos, mismos que tú estarás eligiendo.

Finalmente al aceptar los términos y condiciones de Facebook, o de cualquier red social casi que vendemos nuestra alma con ellos, puesto que concedemos permisos para que sepan con quién hablamos y hasta cuánto tiempo pasamos en internet.

No es ninguna magia, el hecho de que estés viendo unos zapatos rojos en una tienda en línea, y que los mismos zapatos empiecen a seguirte a manera de anuncio por tu Facebook, Instagram y hasta por tu Messenger, a eso se le llama remarketing y seguro pronto te hablaré sobre ese tema.

Quiero despedirme, pidiéndote que seas cuidadoso de con quién y cómo compartes información confidencial, si bien somos figuras públicas dede tener alguna red social, nosotros somos los responsables de cómo, cuándo y con quién compartimos nuestros datos sensibles.

¡Nos leemos pronto!